9El piso que Aníbal habitaba era la encarnación misma de la desolación. Objetos imprecisos y un sin fin de cajas almacenadas sin ningún orden, obstaculizaban el tránsito por pmore
Puedes ser el primero en comentar este artículo10 Muchos años hacía ya, que los monjes habitantes del antiguo convento, habían sido ejecutados por una muchedumbre enardecida. Apenas los muros se habían mantenmore
4 COMENTARIOS(Continuación) A duras penas consiguió convencerla de que sus intenciones eran rectas. Sentadas ambas en la pradera del parque, y acompañadas por el espmore
Puedes ser el primero en comentar este artículo(Continuación) Compungida y llorosa, con muestras evidentes de encontrarse fuera de sí misma, Estela no había presenciado la hazaña del hombre que ahormore
1 COMENTARIOS(Continuación)Aquel perfil recordaba al Piyayo. El sujeto del que cuenta la tradición, que era, “un hombrecillo renegro, reseco, chicuelo; la mirada de gallo pendenciero, un hocicomore
1 COMENTARIOS(Continuación) Lucía asistía atónita, desde una prudencial distancia, al trajín y revuelo que el robo de la bolsa provocó en las inmediaciones del parque central. Hab&more
2 COMENTARIOSHistorias ocultas de Estela Passacato9 La ligera bolsa, conteniendo los enseres que había recogido de manera precipitada del piso del doctor, había desaparecido como pmore
1 COMENTARIOSIdilio entre adolescente y mujer prendida a la juventud que se esfuma.
Puedes ser el primero en comentar este artículoAlessandro Baricco. Poesía y derroche de imaginación, en una narración singular y llena de sentimientos que se aglomeran en torno a la mar. El mar, la mar, lo es todo para un racimo more
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Publicado por: Manuel Manzano
(Continuación 9) Aníbal abrió el frigorífico y se dispuso a mostrar su contenido. Varios platos conteniendo fritangas a medio consumir y rebosantes de grasa, se ubicaban dispemore
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